martes, 17 de mayo de 2022

Amenazas, mobbing y otras vejaciones en la educación pública

Érase una vez que sufrí la que hasta entonces había sido la mayor sensación de impotencia y rabia. Cabe destacar que me han atracado a punta de navaja (más de una vez), dejado inconsciente de un solo puñetazo, buscado las cosquillas un grupo de neonazis armados con cadenas y, paradójicamente,  en comparación, en todas las situaciones sentí que tenía cierto manejo de la situación. 

Este año, este curso, ahora mismo, mientras escribo esto porque la ira me impide proseguir con mi día a día hasta que alguien sepa lo que acabo de vivir; siento mayor impotencia que en todos los casos anteriores. 

Soy profesor y tutor de segundo de Bachillerato en un instituto público de Madrid. Une alumne -los dioses de la gramática me perdonen, pues aborrezco el colectivo en "-e", pero es necesario mantener el anonimato- ha suspendido irremediablemente la asignatura de Latín. Ni siquiera con un examen repetido, tras dar pistas de qué texto en concreto entraría el examen final-global-recuperación-último estertor-#SacasUn5YTePuedoAprobar ha conseguido, a lo largo de todo el curso, una nota superior a un 3.

El padre de este alumne es profesor del centro, compañero del departamento de Lengua, aunque es de los que solo asoman el morro el primer y el último día de cada trimestre, saltando de baja en baja cual Tarzán con las lianas; me ha acusado de mal docente por haber suspendido a su hije. Otros padres me han llamado mal docente, otros profesores me han llamado mal docente. La combinación no me sorprendió especialmente. 

Lo normal en estos casos es que este padre furibundo acuda a dirección y se queje, por lo general sin conseguir nada. Pero no contábamos el director, la jefa de estudios y yo mismo con su astucia: tiene contactos. Muchos contactos. Y no tiene escrúpulos en  en utilizar sus contactos de club de campo de pijos. Es sabido que soy estudiante de la Universidad de Málaga y quiero terminar mi Máster y proseguir con un Doctorado. Algo que no podría conseguir si se me boicotea. También quiero ser docente en la pública. Algo que no podría realizar si un inspector sobornado o comprado me hiciera la zancadilla. 

Hoy he sido amenazado con acabar hundido en la miseria legal e institucional si no apruebo a este alumne. Ojalá hubiera sido un padre con una navaja, tal vez así habría tenido cierta sensación de actuación.

El director, con el micro apagado, me ha advertido que debo ceder, que este señor se codea con gente importante, aunque si yo no cediera él me ayudará en lo posible mientras que no le busquen las cosquillas. Está muy bien proteger a tus profes, al menos mientras no te salpique la sangre. 

Y yo que pensaba que esto solo sucedía en la privada. Y yo que pensaba que mis compañeros me apoyarían. Y yo que pensaba que une alumne con asignaturas suspensas iría a recuperación y tal vez se le pasaría la mano si llegara a un 4. La realidad es a veces decepcionante, desgarradora y distópica -con "D", de desdichado, demente, desgraciado y también de decepción-.


domingo, 7 de noviembre de 2021

"Según ellos"

 Siete de noviembre de 2021.

Acabo de ver en las noticias de un canal de televisión nacional un fragmento de la concentración en defensa de las Humanidades que tuvo lugar el día anterior. 

En el fragmento se mencionaba que la protesta, apoyada por varios cientos de personas -casi todos profesores y alumnos de Latín y Griego-, además de secundada por decenas y decenas de intelectuales y eminencias del saber, tenía por motivo la defensa de las Humanidades ante unas leyes que, "según ellos" (sic) -los protestantes-, los dejaban de lado en un amplio abanico de asignaturas optativas. "Según ellos".  

Hacía muchos años que no sentía tal impotencia. Acabo de vivir como con dos palabras comunes se deslegitima una protesta, se desacredita a personajes ilustres y se degrada la voluntad de estudiantes y entusiastas. 

Siempre recalco que las palabras tienen poder y que, depende de cómo se enuncien, son armas de manipulación. Cuando hablamos de minusvalía en vez de discapacidad, cuando hablamos de la conquista de los romanos, la llegada de los godos y la invasión de los musulmanes; cuando se utiliza un "según ellos" con un espacio lo suficientemente breve para que la noticia pase inadvertida pero lo suficientemente grande como para que seamos capaces de entrever el desdén. Cuando palabras inofensivas están cargadas de matices, podemos decir que las palabras tienen poder.

Teniendo en cuenta que a la protesta asistieron en su mayoría profesores de lenguas clásicas, no entiendo muy bien a qué viene ese "según ellos", ni entiendo muy bien qué se piensan esos guionistas que es un docente de la escuela pública. Desde luego, una fuente de conocimientos o un saco de información, depende de a qué lado de la intelectualidad nos posicionemos. Como mínimo, son expertos en una materia, debido en gran parte al exigente sistema de oposiciones. A mi parecer, son -no olvidemos lo mencionado anteriormente sobre los matices de las palabras- intelectuales.

No somos cabreros que paseando por una feria rural han comprado una papeleta esperando obtener una termomix o un peluche de un perro piloto, pero que en su lugar se han conformado un título de docencia -una lástima, le ha tocado "profesor de secundaria" mecachis, le deseo más suerte la próxima vez. ¡Una papeleta un euro, seis papeletas cinco euros!-. El precio de una papeleta no es alto, pero menos lo es el respeto al educador.

"Según ellos", unos cualquiera que están a pocos años de llevar gorra y un chaleco reflectante y servir de aparcaniños, unos fracasados que, como no han obtenido éxito en su respectivo ámbito del saber, enseñan; unos good for nothing.

"Según ellos", expertos en una materia, profesionales de la docencia, transmisores de conocimiento y cultura, intelectuales que de seguro saben leer un decreto de ley -pues así lo exige su burocracia cada vez más tediosa, insulsa e infructífera- y sacarle los matices a las palabras.

Nos han apuñalado con nuestra propia arma.  


lunes, 8 de marzo de 2021

Webquest: El canon social en la antigua Roma y en la actualidad

Cuestiones:

  1. Comenta las diferencias sociales que existían para la mujer en la antigua Grecia (siglo V-IV a. C.) y en Roma (siglo I a. C. - I d. C.)  
  2. Compara el canon de belleza actual con el canon de belleza de la mujer romana.
  3. ¿Crees que el canon de belleza actual para la mujer es una forma de “esclavitud”? Justifica tu respuesta con dos argumentos como mínimo.
  4. Llegados a este punto, podemos asumir que la sociedad actual está encadenada a un canon de belleza las más de las veces inalcanzable. Comenta qué clase de medidas y formas de conseguir la aclamada belleza seguían en la antigua Roma y cuáles se usan ahora.

La información para contestar a las preguntas se encuentra en los siguientes enlaces:



Un saludo, y recordad:
Dream big, do bigger.

jueves, 19 de marzo de 2020

Videotutorial

¡Se acabaron las excusas! Vuestro profesor os trae un video tutorial con su voz de resfriado común sobre cómo crear un documento Word apto para entregas académicas.

Si seguís estos pasos, no tendréis más calificaciones negativas por formato no apto.

Video 1

Un saludo y recordad:

Dream big, do bigger.

martes, 10 de marzo de 2020

Guía para la realización de un comentario de texto

En el siguiente enlace tenéis un descargable de una guía para la realización de un comentario de texto:

Enlace 1

Un saludo y recordad:
Dream big, do bigger.